Y terminó dejando registrado el último minuto de su imperio.
Mientras yo, con mi chamarra gastada, mis perlas viejas y treinta años de puerto sobre los hombros, apenas estaba volviendo a ocupar el mío.
Y terminó dejando registrado el último minuto de su imperio.
Mientras yo, con mi chamarra gastada, mis perlas viejas y treinta años de puerto sobre los hombros, apenas estaba volviendo a ocupar el mío.