El segundo incidente ocurrió el viernes. Maggie había desarrollado una tos leve durante la noche en casa de Rebecca, una molestia típica del invierno que solo requería agua tibia, y Ben se enteró por un mensaje de texto poco después de la medianoche. A la tarde siguiente, Vivian le preguntó a Julian si Maggie se sentía mejor después de haber estado despierta tosiendo el martes, pero se corrigió al ver su expresión y dijo que seguramente había oído a Rebecca mencionarlo.
Julian recordaba con detalle la visita para disculparse. Rebecca nunca había hablado de la tos de Maggie porque la tos aún no existía.
No le dijo nada a Vivian, y para cuando llegaron al edificio de Eleanor, casi se había convencido de que había una explicación obvia que había pasado por alto. Aun así, cuando Vivian salió del coche y lo esperó bajo el toldo, Julian permaneció al volante unos segundos más de lo necesario, intentando recordar quién sabía que Maggie estaba despierta en plena noche.