Pusieron la cita junto al número de su abogado en la encimera de la cocina. Arden comprobó los nombres de los empleados del hotel que ya había proporcionado, luego cerró el cuaderno en lugar de pasar la noche ensayando lo que diría. Arriba, Mina esperaba ayuda con los botones de su pijama. Arden fue hacia ella, dejando a Seth para confirmar que podía acompañarla; Corliss había tomado su siguiente decisión, y los testigos de la primera tendrían que ser escuchados de nuevo.